CÓMO DISEÑAR EL AÑO 2041

Es el año 2041.

Veinte años atrás, comenzaste en esto del emprendimiento. Te fue mal en el primer intento. Aprendiste. En el segundo te fue peor. Te confiaste. En el tercero comenzaste a dominar ligeramente el asunto. Tomó muchos más años de los que te prometieron los influencers que en ese entonces seguías. Y no te hiciste millonario con tu negocio, pero conseguiste un músculo profesional, emocional e intelectual increíble. Hoy tienes una estabilidad envidiable y pocas cosas te intimidan.

Es el año 2041.

Hace veinte años, comenzaste a tomar en serio esto del ejercicio. El primer año fue fatal. Ibas y venías. Compraste ropa apropiada para el gimnasio pero nadie te advirtió del dolor y cansancio que ibas a experimentar bajo la guía de un entrenador acostumbrado a exigirle más y más a sus clientes. Cambiaste de modalidad hacia actividades que no te incomodaran tanto, pero entendiste que te estabas engañando y después de algunos otros meses intensos de tu reinicio con el verdadero esfuerzo, descubriste que los meses intensos nunca acaban. Aprendiste a disfrutarlos. Hoy es más difícil para ti abandonar el mundo fitness que levantarte a hacer lo que tienes que hacer. Te sientes bien. Y todos te dicen que luces más joven de lo que tu edad indicaría.

Es el año 2041.

Tus activos económicos han crecido. Tienes un portafolio estable y envidiable. Todo porque aprendiste a tomar en serio tu entrenamiento personal en temas de inversiones y demás. Dado que estudiaste una licenciatura lejana en el espectro del mundo de las finanzas, tenías anclada la mentalidad de que esas cosas de ETFs, NFTs, S&P500, DAOs, ROI, YoY y demás acrónimos impenetrables no eran para ti. Destruiste esa narrativa y con el permiso emocional que te diste para sumergirte en el tema de la creación y administración de tu riqueza transgeneracional conquistaste alturas que te dan tranquilidad extrema para tus proyectos de hoy y del futuro.

Es el año 2041.

Conoces el mundo. Tienes una ciudad favorita en cada continente. Ves la vida de una manera más amplia gracias a que empujaste fuertemente la idea de que viajar y hospedarte en muchos lugares alrededor del mundo estaba realmente a tu alcance. Hoy, cuando ocasionalmente escuchas que alguien se expresa de cierta manera sobre un país lejano, tú sonríes porque sabes que a la distancias las cosas lucen de una manera, pero tú has estado ahí y sabes que la realidad es otra. Que no todo es tan malo como te lo quieren vender en los medios para tenerte enganchado a la adicción de lo negativo.

Es el año 2041.

¿La magia que hoy vives? Todo eso lo comenzaste a construir veinte años atrás.