Feliz 2022 🎉. Esto es lo que vamos a hacer.

Hola, querida Persona de Alto Desempeño.

Espero te encuentres muy bien al momento de recibir este mensaje. También deseo te encuentres reflexionando en estos días sobre lo que moldeaste en 2021 y lo que harás en 2022. Vamos a hacer lo mismo en este mensaje. Tú, yo y las miles de PADs que están suscritas a la newsletter de esta organización.

Y comenzaré por ahí. Por la palabra “organización”.


LAS PALABRAS IMPORTAN

Vamos a llamar a esto que estamos haciendo una “organización”, porque eso es lo que tenemos que construir.

“Comunidad” es una palabra bonita y tiene sentido hasta cierto punto. Eso hemos sido de manera dispersa a lo largo de los años. Muchos aquí nos hemos llegado a conocer bien tanto en formato presencial como virtual, hemos colaborado en entrevistas, en clubes, en proyectos. Considero que es momento de llevar a nuevos niveles la actitud que tenemos en esta frecuencia de mentalidad y ejecución.

Después de todo, eso es el alto desempeño: estar buscando el siguiente nivel.

Estamos construyendo una organización llamada “PADs”.

No es un club de amigos. No es una comunidad de aficionados. Vamos a hacer esto como pros. Vamos a abarcar muchos países. Vamos a tener muchos miembros. Y sobre todo, vamos a hacer muchas cosas juntos, cosas que generen impacto positivo a nivel personal y profesional a los involucrados.

Hace unos días vi “Churchill” con Brian Cox. Lo que he leído del primer ministro inglés es que no era un genio de las matemáticas, pero sí de la literatura. Ganó el Nobel en ese rubro aunque obviamente es mejor recordado por su liderazgo durante la Segunda Guerra Mundial. A lo que quiero llegar, es que en todas las películas que he visto de él, sus discursos son una parte fundamental de la trama. Me encanta el tiempo que dedica a batallar por la precisión de cada frase, de cada concepto. Y lo dice en esta versión que me senté a ver: “las palabras importan”.

Por eso te repito que debemos de insertar el entendimiento y uso de la palabra “organización” para lo que estamos construyendo.

PADs es una organización.

Internacional.

Con la misión de impulsar constantemente el alto desempeño en personas y organizaciones de todo el mundo.


AUTODESTRUCCIÓN Y CANIBALISMO

Hace un par de semanas, me perdí varias horas en algunas viejas librerías de una ciudad distante, ya sabes, de esas que venden ediciones que ya no se publican. Un buen amigo, Luis Iturriaga, siempre recomienda en sus conversaciones a un autor llamado Tom Peters. Debo confesar la alegría que sentí al encontrar un par de sus obras en dos diferentes establecimientos ese día. Los compré y comencé a devorarlos.

Peters habla de la importancia de canibalizarnos, de la autodestrucción de nuestros negocios. Las ideas que estoy leyendo de él fueron escritas hace treinta años al menos, pero su vigencia se mantiene fuerte. He estado trabajando en mi marca personal durante una década y he llevado a cabo canibalización y autodestrucción constante. En alguna ocasión, borré y perdí mi cuenta original de Twitter con más de cinco mil followers porque un buen día decidí que ya no iba a usar esa red, que no tenía sentido, que Facebook lo era todo para mí, que la gente no le interesaba leerme en formato tweets.

Hoy son gran fan de Twitter y lo prefiero por sobre todas las opciones disponibles.

En otra ocasión, borré literalmente a todos los suscriptores de mi newsletter con más de diez mil suscriptores porque consideré que no tenía mucho sentido enviarles las mismas publicaciones por esa vía cuando las podían encontrar en mi blog y redes sociales.

Al día siguiente escuché que Tim Ferriss explicaba que el activo más importante de un influencer es su lista de correos porque a diferencia de los Facebooks y Twitters del mundo, puedes transportar tu audiencia sin mayor problema de un servicio como Mailchimp a otro como Mailerlite o Revue. Cerré los ojos, respiré profundo y entre dientes me dije “cero dramas”. Luego comencé de nuevo el proceso de ganar suscriptores.

Y aquí ando, en esta lista de correos, versión 2.0.

Estos ejemplos de “tonterías” que ejecuté en su momento tienen que ver con la propuesta de Tom Peters sobre hacer micro-experimentos para descubrir nuevas posibilidades, nuevos caminos para la organización. Me gustó encontrarme con sus notas porque llevo meses reconfigurando la estrategia de lo que mis usuarios y yo podemos crear.

Durante muchos años hemos colaborado a la sombra de mi marca personal. Y te agradezco la confianza, pero la verdad es que resulta más estratégico posicionar nuestra filosofía de alto desempeño bajo un manto que no tenga que ver con un individuo. Es mucho más lógico asumir que todo esto de PADs crecerá y se mantendrá si todos lo sentimos como algo propio y no como un acrónimo inventado por un tipo que lo usa a conveniencia.

En resumen, PADs es mucho más grande e importante que la marca Aarón Benítez. Esta es la razón por la cual me has visto en el último par de meses empujando esta organización mucho más que mi nombre.

Como dicen por ahí: puedes ir más rápido si vas solo, pero llegas más lejos si vas acompañado.

Lleguemos mucho más lejos.


ADIÓS A CARLOS MASTER MUÑOZ

Ayer apareció en mis sugerencias de YouTube un video de Carlos Master Muñoz. En él, explicaba que iba a poner en pausa indeterminada su marca personal. Que necesitaba reflexionar y darle un nuevo rumbo a este proyecto. Muchos atribuyen esto al nivel de polémica que ha generado, pero considero que entiendo un poco mejor que el promedio lo que Carlos está haciendo. Después de todo, estamos en el mismo juego de la fama él y la micro-fama yo.

Cuando tienes tantos ojos puestos sobre ti, llega un punto en donde lo que estás pensando constantemente es qué más hacer para llamar la atención. Por eso ves influencers que saltan de balcones en lo más alto de un edificio o que consumen cosas peligrosas todo en nombre de llamar la atención y conseguir más likes.

Es una adicción. Y no te das cuenta de ello porque estás ocupado analizando lo que las cuentas que sigues han hecho para superarte en followers y que no se te había ocurrido o que todavía no has podido dominar igual.

Durante varios años, en cualquier tipo de situación que me encontraba, pensaba en el ángulo ideal para la foto o selfie que tenía que subir a mis redes para presumir lo profesional que era o lo bien que vivía o lo guapo que lucía. Pasaba horas pensando cómo compartir algo inteligente para derretir a mis lectores. Creaba cosas con la idea de asombrar más que hacerlas perdurar. No es que todo esto estuviera mal. Si lo estás haciendo, seguro ves algunos resultados, pero lo que hoy creo es que no es un proceso sostenible.

Realmente era inseguridad.

Es un juego bastante desgastante. Yo era el producto y por lo tanto, debía estar disponible todo el tiempo, listo para bailar cuando el mercado lo dictara.

No es queja. No es drama. Es una explicación de lo que por algún tiempo también me tocó vivir. Hace unos tres años disminuí de manera intensa el ritmo de trabajo que llevaba en este rubro de la marca personal. En el último trimestre, presioné fuerte para la desaceleración que nos ha llevado a esta plática de crear una organización llamada PADs que tome la batuta de mucho de lo que yo intentaba hacer a nivel individual.

Ya aprendí con lo de Twitter y la newsletter, así que sí, seguiré con mi marca personal, pero en una versión alejada de la necesidad de atención per se.

Si me cansé y harté de suspirar cada segundo por más likes, por más invitaciones, por más shares, imagina alguien con muchísimo más alcance como Carlos. Después de ver su mensaje, le envié un texto de felicitación por su decisión. Espero que emerja en un nivel superior que nos ayude a todos a ser más ecuánimes, intelectuales y visionarios. Creo que puede hacerlo.

Carlos le hizo caso a Tom Peters: canibalizó su marca personal para encontrar nuevas rutas. Destruyó lo que ya había construido porque sabía que siempre puede aparecer en escena alguien más ruidoso y más estrafalario que lo deje fuera del juego. Se retiró temporalmente en sus términos.

Y esa parte es admirable.


THE INSTITUTE OF ELECTRICAL AND ELECTRONICS ENGINEERS

Comencé todo el proceso de convertir a PADs en una organización por ahí de finales de Octubre de 2021. La inspiración me llegó un día en el gimnasio, recordando mis tiempos en el IEEE.

El IEEE es la organización profesional técnica más grande del mundo. Cientos de miles de miembros estudiantiles y profesionales en casi todos los países la hacen una fuerte influencia en tecnología. Para que tengas una idea, cosas como Wi-Fi son posibles gracias a que el IEEE sienta en la mesa a Hitachi, Microsoft, Samsung y muchas otras empresas y organismos globales para que se pongan de acuerdo en un estándar común que beneficie a países, compañías y usuarios.

Fui miembro de IEEE durante casi una década. Participé como voluntario internacional activo durante gran parte de ese tiempo. Viajé por el mundo y me senté en varias reuniones importantes. Aprendí a comportarme gerencialmente y a trabajar en modo remoto décadas antes de que esto estuviera de moda como hoy. Practiqué mi inglés como nunca.

Lo que recordé ese día mientras intentaba que los kilos de las pesas no me aplastaran fue un desayuno en Río de Janeiro. Era la primera vez que me invitaban a un evento de alto nivel. Llegué al restaurante del Sheraton con toda la inseguridad de un chico en sus veintes que nunca había salido del país, que llevaba poco dinero con él y que no tenía mucha gracia social desarrollada. Recorrí el buffet con ansiedad y localicé una mesa vacía. Noté con envidia el ambiente de camaradería entre todos mis vecinos, que platicaban en varios idiomas como si fueran los mejores amigos.

De repente, un tipo más alto que yo, con lentes y una barba intelectual, me preguntó en inglés si podía sentarse en mi mesa. “Sure, sure”, respondí. Me preguntó quién era yo y qué hacía. Le respondí con orgullo que era el Presidente del Comité de Comunidades Virtuales de la Región Latinoamérica. Yo no le pregunté a él quién era ni qué hacía. A todos en el evento nos habían colgado gafetes con nuestro nombre y cargo. Para ese momento, ya había leído el que él traía colgado.

Ahora entendía la razón de los rostros volteando constantemente en mi dirección. Hasta el ruido había disminuido: yo, un tipo desgarbado y desconocido, estaba desayunando a solas con el Presidente Mundial de toda nuestra organización, un profesional con doctorados, consejero de la Casa Blanca y nominado al Nobel de Física, entre otras cosas.

Platicamos sobre la ciudad y otras notas triviales. De repente, llegaron un par de norteamericanos más y se sentaron con nosotros. Eran el ex-presidente de la organización y el otro una leyenda viviente con cargo emérito dentro del IEEE.

Siempre he dicho que el equivalente de esto en el mundo de la música habría sido como estar desayunando con los Beatles.

La posibilidad de evitar las jerarquías y poder dejar que las ideas fluyeran entre diversos niveles de la organización siempre me encantó.

Todo esto recordé aquella mañana cuando la idea me golpeó en la cabeza: Â¿por qué demonios no creamos una organización como el IEEE pero que se encargué de promover el alto desempeño en todo el mundo? Algo formal, que tenga muchos voluntarios pro-activos y autónomos, que desarrollen proyectos, hagan eventos, publiquen material y generen mejoría positiva palpable en la vida personal y profesional de sus miembros. ¿Por qué no?

¿Por qué no la llamamos simplemente “PADs”?

El nombre de nuestra organización va a ser un incordio cuando la gente quiera entenderlo en otros idiomas, pero “FIFA” es un acrónimo en francés y ni en China ni en Holanda les molesta. “IEEE” está en inglés y agrupa más que “electrical and electronics engineers”. De cariño le decimos “i triple e” en español, así que cuando con “PADs” estemos en Turquía, Singapur y Rusia, lo dirán así, “PADs”, y entenderán lo que somos.

Fundar una organización en la mente es fácil.

Decidí que tener voluntarios y ponerlos a hacer cosas era el primer paso genuino para comenzar. Después de todo, yo no te estoy platicando con entusiasmo de mi experiencia en el IEEE sólo por haber pagado mi membresía anual y haber recibido algunas revistas. Te estoy diciendo que diseñé manuales, escribí publicaciones, organicé eventos, di conferencias, entrené gente, administré presupuesto y voté en muchas propuestas.

Además, no se puede enarbolar la filosofía PADs de manera cómoda desde el sofá.

Hay

que

hacer

cosas.


VOLUNTARIOS

Lancé entonces el llamado para que mis lectores organizaran reuniones de PADs en su ciudad. Como siempre ocurre en todas las facetas de la vida, mucha gente levantó la mano pero casi nadie llevó el proyecto hasta el final. Es normal. Al momento de escribir estas líneas, ya hay más voluntarios que han enviado su compromiso para organizar reuniones en sus ciudades iniciando 2022. Y así se forman la grandes cosas: son casi imperceptibles en el origen y se convierten en un alud después. En su primer día, Google no inició con la bestialidad de tráfico que hoy recibe. Coca-Cola no vendió en sus comienzos los millones de refrescos que hoy distribuye.

Nosotros en nuestra organización estamos empezando con números tímidos de voluntarios, de reuniones, pero llevamos apenas unas semanas. Esto crecerá, porque si algo me ha dado aliento a lo largo de una década de compartir hacks y reunirme a través de cursos y conferencias con muchos de ustedes es que cuando alguien se permite contagiarse bien del virus del alto desempeño, ya no lo quiere soltar.

Pero toda organización necesita estructura.

Mi sueño es que podamos ser tan grandes que un día, una joven entusiasta desayune accidentalmente con la presidenta mundial de PADs y ni siquiera sepa su nombre ni reconozca su rostro. Y que eso no sea un impedimento para que ella pase tiempo aportando a la organización desde su trinchera.

PADs necesita voluntarios como tú para estructurar todo: administración, proyectos, IT, relaciones públicas, diseño gráfico, marketing, sitios web, educación, publicaciones, ventas, donaciones, patrocinadores, comunidades, membresías, plataformas, presupuestos, etcétera. Todo lo que puedas imaginar que hace falta, bien, así es, todo eso hace falta.

Nos visualizo estructurados como lo hacen las guerrillas, donde sus miembros tienen una filosofía en común pero su comando toma decisiones independientes que suman a la causa. Nos visualizo reuniéndonos en grande al menos una vez al año para compartir mejores prácticas, inspirarnos, alinear la visión y cosas así. Nos visualizo elevando el perfil personal y profesional de muchos de nuestros miembros que deseen contribuir con sus artículos, entrevistas y demás contenido para conseguir la atención del mundo que no nos conoce. Nos visualizo también cometiendo muchos errores porque nos vamos a canibalizar seguido, porque vamos a destruir cosas que nos costó trabajo levantar. Caray, si existen problemas entre pequeños grupos de amigos, sería poco realista esperar que aquí, dentro de la operación de PADs, el asunto sea paz y armonía todo el tiempo.

Pero sobre todo, nos visualizo ejecutando en modo alto desempeño: con buena actitud, cero dramas, creciendo, empujando a otros.


ESTO ES UN CULTO

El alto desempeño no es algo frío. Al contrario. Es un asunto que —si se lo permitimos— nos da mejores condiciones para disfrutar mejor la vida, para compartir mejor nuestros recursos con la gente que amamos, para tener tranquilidad y así determinar mejor en qué usar nuestro TADI (tiempo, atención, dinero e incomodidad).

No sé, tal vez soy demasiado idealista y todo esto es una tontería.

Tal vez debería solamente enfocarme en seguir escribiendo mis artículos y dando cursos y conferencias como llevo años haciéndolo. Es lo que mis followers esperan de mí. Muchos de ellos seguramente me van a abandonar ante esta ridiculez de quererlos poner a hacer eventos y participar en una organización que nadie conoce. ¿Quién tiene tiempo? ¿Para qué meterme a algo así de raro?

Además, suena a culto.

Todo es un culto. Las lágrimas que derramas por la derrota de tu equipo de fútbol es comportamiento de culto. Tu fanatismo por tal político, igual. La defensa que haces de tu profesión, misma liga. Y así. La creencia de que tu familia es la mejor, ¿qué te puedo decir?

No podemos escapar de los cultos. Simplemente les damos diferentes nombres para creer que no pertenecemos a ninguno.

Y si ya estamos atrapados en ellos, escojamos mejor a cuáles alimentar.

Yo escojo hacer grande a PADs porque quiero un mundo donde más gente hable y haga cosas de filosofía, futuro, tecnología, negocios, literatura, arte, psicología, deportes, educación, salud y cosas así.

Vamos a crear esta organización. Tenemos ante nosotros todo un año nuevo para lanzar PADs con fuerza y decisión.

Habla con tus amigos y familiares sobre esta idea.

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Feliz 2022.

Con amor de alto desempeño, fuerte abrazo.

—A.